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La alcaldesa de Mutxamel, Asunción
Llorens, ha decidido paralizar las obras de la segunda
circunvalación hasta tener más datos sobre cómo
afectarán a una zona boscosa en la urbanización Molí Nou.
Los trabajos se encuentran ya próximos a esta zona en el
lado izquierdo de la carretera nacional 340 en dirección
a Xixona. Allí está previsto ubicar una rotonda de
acceso a la autopista pero los vecinos del área
residencial se oponen a la ubicación porque afecta a sus
viviendas y al arbolado.
Ante la situación, la alcaldesa ha decidido paralizar
las obras hasta acreditar que se está cumpliendo la
legislación tanto medio ambiental como de carreteras.
Por ese motivo ha pedido al Ministerio de Fomento que, a
la mayor brevedad se informe al Consistorio del estado
en que se encuentra la tramitación del proyecto en este
punto, es decir, del enlace de Busot.
La alcaldesa también ha exigido que se garantice el
acceso a las propiedades que existen a ambos lados de la
carretera nacional, así como el adecuado funcionamiento
de los mismos.
Malestar
La asociación de vecinos ya expresó días atrás su
malestar e inquietud por el avance de las obras de la
circunvalación sobre todo por la falta de coincidencia
entre los planos facilitados por el Ministerio de
Fomento y el que les cedió el Ayuntamiento,
concretamente, sobre la ubicación de la rotonda que
canalizaría la entrada y la salida a la autopista, en
fase de construcción. Según el presidente, Ismael
Carbonell, el pasado día 6 de julio en el transcurso de
la visita que realizaron a la unidad de carreteras del
estado en Alicante les entregaron un plano en el que la
situación de la rotonda no coincide con la que hasta
ahora les habían dicho desde el Ayuntamiento de
Mutxamel.
En el nuevo plano está situada más hacia el sur, en
dirección a la localidad, por lo que afectaría ya a la
gravera, a las vías de aceleración y desaceleración y
menos a sus propiedades. Los vecinos se extrañaron de la
falta de información clara del Ayuntamiento. |